L'Etoile Una aventura en las Cévennes
Ser
dueño de un Albergue de etapa y estancia, de "Habitaciones de Huépedes" o de una
"Casa rural" permite conciliar el ideal para uno con una legítima fuente de
ingresos para el otro. He aquí el relato de un amante de aventura, Philippe Papadimitriou, que lograron sumarse a estos dos objetivos en una pequeña aldea al norte de la Cevennes.
"Un hombre joven de alta estatura, cuyo abuelo fue en sus tiempos el dueño del Hotel de París en el Cairo en Egipto", así lo describía Nicholas Crane en 'Clear waters rising', tras haber recorrido a pie durante un año y medio el trayecto que va desde el Cabo Finisterre en Galicia (España) hasta Istambul en Turquía, pasando por el Albergue de L'Etoile.
Se
halla saboreando él una comida a base de setas silvestres cuando se pone al piano Philippe, ante un buen fuego de chimenea. Dedica Crane buen parte de su
relato a su estancia en "L'Etoile", contando cómo compró Philippe ese antiguo
hotel de veraneo. "Era, dice él, una intuición, no una experiencia científica."
Estaba por lo visto fascinado por el belga-griego Philippe Papadimitriou. No es nada extraño, ya que la historia de la vida de ese ex buscador de oro, que efectuó numerosos y variados trabajitos, está llena de peripecias. El cómo vino a parar en las Cévennes es toda una historia.
Cuando vivía en Bruselas y cumplía 29 años, se le presentó la oportunidad de ir a trabajar a un pueblecito del Gard, en el Sur de Francia. "Eso me venía de perlas, ya que yo quería trabajar en el extranjero. Estaba listo para ello".
Finalizado su contrato de trabajo, quiso Philippe reemprender su marcha a pie desde las Cévennes hasta Bélgica. Se puso en camino, pero, a los treinta kilómetros se detuvo en el pueblecito de Bordezac, en el Mas de Lauzas. "Allí encontré al joven dueño de una granja-albergue, que deseaba cesar sus actividades. Entusiasmado por esas nuevas perspectivas, quería yo encargarme del establecimiento, pero guardando al propietario. Pero no fue posible." Philippe permaneció en el Sur de Francia un tiempo más largo de lo que había previsto, o sea seis meses, y decidió entonces recorrer el país a caballo en compañía de una amiga. Viajando de Sur a Norte, el equipo siguió la antigua vía romana "Vía Regordane" (GR700), que se remonta a través de la Cevennes via La Bastide-Puylaurent. En este pueblo vivieron durante dos meses de verano en 1989 y se dirigieron luego en las montañas de los Vosges siguiendo el sendero GR7. Un mes y medio de aventura estimuló Philippe de cambiar sus vidas. Naturaleza, el contacto, el dinamismo, la aventura y la calidad de vida es el motor de nuestro amigo.
A
lo largo de sus viajes, Philippe estaba obsesionado por la idea del albergue de
etapa y estancia. Siguió su caminata, recorriendo todavía los Pirineos y el
Massif Central antes de regresar a La Bastide, donde se hallaba en venta el
antiguo Hotel du Parc" o "Hotel Ranc".
En un dos por tres, lo adquirió y tardó cinco años en renovar el albergue y
hacer de él "L'Etoile" que se conoce hoy.
Para el patrón, se trata de un ideal completamente realizado. Durante la temporada alta (del 15 de mayo al 15 de septiembre), hace él la cocina, elabora el pan, sirve cervezas belgas y en su comedor y hace arder un buen fuego de chinenea. Ayudado por ese ambiente de convivencia, logra hacerlo todo por sí mismo: acoger a los excursionistas, hacer el servicio, la limpieza, la comida, etc.
"Cuando abro el
albergue, me siento como si me embarcara en un velero aparejado para cruzar los
mares", dice él.Y añade: "¡ Eso ya no es trabajo sino una hermosa aventura !".
De modo que de mayo al septiembre, está disponible Philippe para
emprender esa larga "travesía" 24 horas al día durante los 7 días de la semana.
Durante
el período de cierre de L'Etoile, a Philippe le toca marcharse a su vez de viaje
al encuentro de otros dueños de Albergues, Habitaciones de Huéspedes, Bed and
Breakfast, Guest-Ranch, como Strawberry Mountain Inn B&B, Prairie City,
Oregon, USA; Mowbray Park Farmstay, Picton, New South Wales, Australie; Horse Creek Ranch, Fort Assiniboine, Alberta,
Canadá; Mr.
Benlhou, Hotel
Zagour, Zagora, Maroc.
Para mayor infomación sobre estos Intercambios entre Hosteleros.
También trabaja duro en su sitio web para promover su concepto y compartir su motivación para otra manera de vivir juntos, trabajar y desarrollar esta aventura como un prospector de oro. "Yo soy tal vez un businessman, pero no un commercial, el dinero vendrá si la idea es buena y rica"... El pequeño empresario mantiene ocupado y le encanta proponer una agradable convivencia y la experiencia para sus invitados.
A este pequenno empresario no le faltan las ocupaciones. Concluye declarando: "Todavía tengo un montón de ideas."