Tome la D6 a lo largo del Allier pasando por Les Huttes, Masméjean, el castillo de Chabaleyret, Chabalier y la estación de Chasseradès. Después de 500 metros, gire a la izquierda, cruce el paso a nivel y continúe por esta pequeña carretera pasando por Grossefage durante 2,7 km; luego, tome la carretera de la izquierda pasando por la aldea de Les Gouttes, las cruces de Peyre y Grabio, y el dolmen del Palet de Gargantúa. Gire a la derecha por la D906 y siga en dirección a Villefort durante 950 metros; después, gire a la izquierda y de nuevo a la izquierda por la antigua carretera abandonada que conduce a La Bastide a través de la rotonda de Pradillou.




Distancia: 25 km. Altitud máxima: 1176 m. Altitud mínima: 1016 m. Desnivel acumulado: 360 m.
Mapas IGN: La Bastide-Puylaurent (2738E). Largentière la Bastide-Puylaurent Vivarais Cévenol (2838OT).
Imprimir el itinerario - Alquiler de bicicletas
Chasseradès es un antiguo municipio que ha conservado su encanto rural y su patrimonio histórico. Sus casas de piedra, a menudo con tejados de lajas (piedra plana local), son típicas de la arquitectura de Lozère. El pueblo cuenta con una iglesia del siglo XII dedicada a Saint-Blaise. Esta iglesia románica es un hermoso ejemplo de la arquitectura religiosa de la región y ha sido restaurada a lo largo de los siglos conservando su carácter medieval. La localidad también es famosa por su viaducto ferroviario, construido para la antigua línea de la Compagnie del Midi que unía Clermont-Ferrand con Nîmes. El viaducto de Chasseradès, con sus imponentes arcos, es un impresionante testimonio de la ingeniería del siglo XIX.
La leyenda del Palet de Gargantúa forma parte de una tradición de cuentos asociados al personaje de Gargantúa, el mítico gigante creado por el escritor François Rabelais en sus novelas renacentistas. Gargantúa se representa a menudo como un gigante de proporciones titánicas, dotado de una fuerza extraordinaria y de un apetito insaciable. En la cultura popular francesa, su paso se asocia frecuentemente con la formación de paisajes singulares: rocas, dólmenes y grandes piedras se consideran los "restos" de sus hazañas. En cuanto al Palet de Gargantúa en Le Thort, la leyenda cuenta que el gigante, mientras vagaba por las montañas de Lozère, arrojó una enorme roca que quedó inmovilizada en la meseta donde hoy se encuentra. Se dice que este gesto es el origen de este imponente peñasco, cuya forma recuerda a un tejo (palet) gigante.











